lunes, 2 de septiembre de 2013

Correr, morir, volar



Corría en la floresta
presuroso,
vencido de ansiedades
ancestrales,
gritando que hallaría
de los vientos
el punto diligente
donde nacen.

Moría en cada paso
continente
unido a las raíces
del abismo,
arando bestia y tierra,
percibiendo
el mundo como a un ser
quemado vivo.

Voló. Con su mirada
desatada
del fiero pavimento
y sus rizomas,
nombrando al dulce Lirio
de los Valles
el dueño y hacedor
de la victoria.

6 comentarios:

  1. Es un placer leerte amiga, creo que debes deleitarnos con tus escritos mucho más frecuentemente. Mi aplauso y un fuerte abrazo

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    1. Muchísimas gracias, querido Tiguaz! Gran abrazo para vos :)

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  2. Tres verbos que hacemos cada día. Muchas veces en un solo día...evadiendo ansiedades para no ser arrolladas por ellas, muriendo a conceptos inculcados que llevamos pegados como raíces y que muchas veces nos van quemando vivas, pero finalmente volando, siempre podemos hacerlo, incluso por medio de las letras para vencer en un instante.
    Ya le he hecho mía, (disculpa) pero me ha encantado leerla e imaginarme en cada verso.
    Un abrazo fuerte muy fuerte

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    1. Qué alegría que te hayan gustado estos versos, preciosas tus definiciones. Te mando un abrazote, Susana querida!

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  3. Este escrito trae tantas imágenes a mi mente, pero pero la que se posesiona al final es la imagen de una semilla que lucha por renacer en tierra fértil. Escapando de pavimentos y abrazando el viento para encontrar el lugar indicado. Quizás este equivocado pero eso es lo que siento.

    Un gusto leerte.

    Serge.

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    1. Qué lindo lo que decis, Serge. Gracias por compartir lo que te sugieren estos versos! Saludos

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