lunes, 25 de junio de 2018

El deporte universal




Las comadres no se cansan
De hacer crecer ese músculo,
Hasta que caiga el crepúsculo
Y más si no las amansan.
Cuando hay buen tema no transan
Y te atraen a ti al fuego,
Pero al dar la espalda luego
Tu gloria estará de mengua:
Tras ti soltarán la lengua
Sin tener ningún apego.






jueves, 31 de mayo de 2018

Cabeza al pozo




El avestruz asoma su testuz y desespera. Sufrimiento y dolor lo rodea.
No quiere la cruz, prefiere que se apague la luz y que sea lo que sea.

Pero hoy se levanta, se bebe el café y también las noticias... ¿Qué es "bueno"? – se pregunta con un nudo en la garganta, luego de leer la dolorosa historia de alguien- ¿Será bueno lo que gusta? ¿Será bueno lo que causa bienestar o comodidad? ¿O hay un bien mayor al que llegar a través de las circunstancias, a veces dramáticamente desfavorables?

Necesita llorar como un mar, está inundado, hoy no entra su cabeza en el pozo.

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martes, 22 de mayo de 2018

Tu no sabes amar, yo te respondo

Inspirado en "Tu no sabes amar" de Julio Flórez 


https://ciudadseva.com/texto/tu-no-sabes-amar/





¡Tú no sabes amar! Yo te respondo.
¡Ah! ¿No te gusta mi mirada triste?
resabio y costo de crueles tormentas
Tus “tempestades” como bien dijiste

Pides amor, pero eres tú quien no ama
Ya ves: mis lágrimas ni te conmueven.
Tus propias manos apagan las llamas
De ahora en más, fría seré cual la nieve.

Fui intenso volcán, fui rayo, fui lumbre
Hasta que tú pasaste por mi vida
Fui devorador huracán, fui cumbre   
Pero de ti sólo recibí heridas.

No existe calor en ti, amigo mío
Y qué hablar de lo que asoma en tus ojos
Anda, sí, corre, muéstraselo a aquellas
Que gusten encenderse con despojos

¡Ay, niño!




Para poema me gusta
El tintinear de tu nombre
Cuando tu madre te llama
Y entre las flores te escondes.

Poema de mil amores
Es tu mirar embustero
Espejitos de colores
Cuando repartes “te quiero”

Tu risa es otro poema,
Juvenil y contagiosa
Tiene todos los fonemas
De una canción milagrosa.

¡Ay, niño, qué primavera
Te encontrará ya crecido!
¡Sé de una niña que espera
Con corazón encendido!


lunes, 21 de mayo de 2018

Proyecto Naranja




Nunca estuve tan verde como cuando mis dedos eran recién brotados:
hasta mi lengua era una bonita protuberancia verde que saboreaba sólo cosas incoloras… o verdes.
En fin, que después que apareció una especie de tubérculo todo se tornó oscuro y decadente.
Pero se ha descubierto la existencia de un planeta azul, desde el cual, habrían teletransportado el pestilente tubérculo, y estamos fascinados empleando todos nuestros recursos para devolverles el favor: ¡les mandaremos una naranjita que los dejará marrones!

Jugando a ser mamá




¡Mi mamá siempre me reta que dejo las muñecas tiradas! Y yo le digo que estoy jugando a ser mamá.. Dejo a la muñeca en el patio y me despido diciendo que voy a trabajar, después vuelvo y le digo que me voy de compras, y más tarde paso por donde la dejé y me voy a la computadora.

sábado, 19 de mayo de 2018

Felicidad inofensiva




Se pintó la boca de un rojo furioso, besó el espejo de la antesala y, con el mismo lápiz labial, escribió: “Me voy. Encontré la felicidad”.
Ávida y con todo el ímpetu que le permitían sus stilettos, tomó su caja de chocolates y se fue.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Abecegrama


Al bello capitán del equipo faltábale guita. Helena ingería jugosos kiwis, leía melodramáticas novelas ñoñas o paseaba. Quería recobrar su tesoro, un viejo waterpolista xenófobo,  y zarpar.


Ex



Un nuevo año en la ciudad costera y un nuevo concurso de belleza, que contaba con el entusiasmo de los habitantes y de los alegres turistas. Como siempre, las postulantes fueron homenajeadas en un yate que las llevó en un hermoso paseo. Tomaron algo, bailaron, se divirtieron mucho: el aire marítimo parecía darles toda la energía que los nervios y los preparativos de los días previos les habían quitado. La que no se veía muy contenta era la reina anterior. Aunque se aseguró de sacarse una foto con cada una de las participantes, sonriendo y tomándolas cálidamente por la espalda.
Pasó un largo rato antes que se dieran cuenta que todas tenían chicle pegado en el pelo.

martes, 15 de mayo de 2018

(¬_¬) Fulanitaforever. Perfil oculto


   

Ya había pasado un lindo rato desde las seis de la tarde. “¿Esto corre como horas extras?”, preguntó Belén. Sonrisas generales. Las cuatro estaban muy entretenidas en un sitio de Internet del que eran asiduas. De pronto todos los monitores de la oficina parpadearon y, tras un pantallazo azul, apareció un avatar. Una caricatura  de mujer con cierta expresión entre ansiosa y agria. Ante un silencio expectante el cursor comenzó a correr escribiendo un texto:


-Hola, soy Fulanitaforever, una triste cuenta troll. Nací hace unos cuantos meses en este foro para estropearle la vida a un par de usuarias que a mi ama le caen gordas.
Le he dado múltiples satisfacciones con mis comentarios cáusticos y descalificantes, mis votaciones negativas y mis denuncias de abuso injustificadas.  Hasta he logrado que se retire una de ellas. Fui incondicional e incansable instrumento de venganza y he recibido varias notificaciones por esto, a más de lograr el odio de casi todos los usuarios de la página. 
Por el contrario, la cuenta principal de mi ama, Dulcecamila, se ha granjeado el afecto de todos con su vocabulario gentil y sus buenas maneras. Sí, con sus lisonjas y sus falsedades ha conquistado todos los galardones habidos del sitio y tiene una envidiable cantidad de seguidores que la miman ni bien se conecta.
En fin, que mi ama hace todo en función de la descollante Dulcecamila. Pero lo peor de todo es que no me reconoce como parte de sus sentimientos. No se siente en absoluto ligada a mí ni se siente responsable de la moralidad de mis actos. ¡Ella se cree Dulcecamila!
Ustedes opinarán que hablo de celos, y seguramente es así: celos, envidia, sarcasmo y acidez. Es lo que recibo de arriba.
Últimamente he tenido una seguidilla de deja vu. Y hoy que estoy a un click de morir lo veo todo claro. Recuerdo otros nombres, otras vidas pasadas con las mismas funciones, las mismas palabras, las mismas actitudes.
No estoy triste. Sé que volveré. Después de todo, soy su verdadero Yo.


Seguía el silencio colectivo cuando un click  retumbó en alguna parte de la sala.



martes, 8 de mayo de 2018

Piedra





Piedra, pico:
canción de hombre

Hombre, mujer:
canción de unión

Unión, tierras:
canción de pueblo

Pueblo, opresión: 
canción de piedra.

Enojos cojos




Me cuesta ver poesía
Si no elevo los ojos
Me destiñe insolente
La crueldad de los flojos.

Incómodos a gusto
Aceptamos abrojos
De albos guantes que orquestan
Les cumplamos antojos.

¡Ya basta! Diría el sabio
¡Rompamos los cerrojos!
Pero mucho me temo
Que somos sólo piojos.

En fin, que así, atados
En gráciles manojos
Sigamos consintiendo
En lo nuestro, despojos



En lo desguarnecido



Me esconderé, ¡está todo tan oscuro!
Las luces de este tiempo aún no se encienden.
Pareciera que los años descienden
Y que el siglo ha fermentado impuro.

(Me esconderé, en lo desguarnecido 
Buscaré un hospedaje de andariegos
Para excluirme de estos raros fuegos
Donde lo crudo nunca llega a cocido.)

Me esconderé, en el desierto duro
Un albergue de aldeanos me encomienden
No quiero el fuego extraño, ese que prenden
Al son de su sacrílego conjuro.

Los mares en su danza han agitado
De las maceraciones sus alcoholes
Y toda la virtud han disipado.

Lo malo y lo bueno cambian roles,
¿Qué hacer cuando el cimiento está arruinado?
Huir de la caída de las moles.



lunes, 7 de mayo de 2018

¡Oh, el amor!



Sólo tus ojos, precioso amor mío,
Sólo tus ojos yo quiero mirar
Cuando despierto de un sueño sombrío
Ellos me bastan para respirar.

Siempre tus labios, granada y rocío
Siempre tus labios yo quiero besar.
Siento su roce y me da calofrío
Llevan el cielo mojado en el mar.

Pero no olvides, también de tu parte
Es necesario ese mismo sentir:
Yo no concibo otra forma de amarte.

No te sofoco ni pienso invadir
Bien dicen que en el amor hay un arte
Tú, si no gustas, ya puedes huir.

viernes, 4 de mayo de 2018

Tesorito


Hubiera yo perdido mi autoestima
A lima de tu verba mal agüera.
La vera de tu faz cambiaba el clima
A cima de volcán en tizonera.

Ya fuera otra corriente bien me anima.
Me mima el universo a su manera.
Tú, fiera, con tus “virtudes” encima,
Estima a quién gritar en tu gatera.

No es bueno cobijarse en esos brazos:
Son lazos y en sus puntas hay veneno.
De lleno ya te debo mil trompazos

Que a plazos te enviaría en cada trueno.
Sofreno, que te basten mis rechazos:
Tus trazos ya no están en mi terreno.

¿La culpa? ¡Del gato negro!


¿La culpa? Del gato negro
que se cruzó en el camino.
¡Desgraciado ese felino!
(Si lo veo no me alegro)

¿Pecado? El de la escalera,
que abierta en justo pasillo
me obligó, listo diablillo,
a surcarla aunque no quiera.

El error fue del espejo
¡Romperse así, en pedazos!
Me augura malos porrazos
de aquí hasta que sea viejo.

Un yerro descomunal
que acrecienta mi desdicha:
la muy mala, la muy bicha,
quiso caerse la sal.

¡Qué desliz esta mañana!
Me levanté en el izquierdo.
Mas llegamos a un acuerdo:
LA CULPA NUUUNCA ES HUMANA

Si una vez me cansé de quererte



Si una vez me cansé de quererte

perdóname.

Si anduve por otros mundos

es que buscaba en ti cosas ajenas

a esta vida. Imposibles.

Canciones de alacranes y luciérnagas,

rocas de agua,

lluvia ascendente,

pociones de elementos de otras tierras.

Si una vez me cansé

hoy estoy de vuelta

y puedo amarte así, tal como eres,

porque he encontrado en mí cosas ajenas:

diluvios de jilgueros,

arroyos de algodón y de azucenas,

para un amor eterno en lo finito

compartido en cordura a rienda suelta.



Tan azul



No hay nada más azul que tu mirada,

aunque tus iris sean de caramelo.

Y es que en tus ojos se refleja el cielo,

la pureza al andar de tu jornada.



Lapislázuli es tu palabra dada,

sodalita tu amor y tu desvelo,

con el más puro añil tiñes el suelo:

es tu paso cabal, tu frente honrada.



¿Caminas este mundo o alucino

ideándote con alevosía?

Suspicaz cierto pájaro azulino



frunció el ceño y dijo ¿Todavía

buscando en lo terreno lo divino?

Mi índigo viene, dije yo, ¡porfía!